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Horacio Quiroga
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Horacio Quiroga

Horacio Quiroga Horacio Quiroga[1†]

Horacio Silvestre Quiroga Forteza (31 de diciembre de 1878 - 19 de febrero de 1937) fue un dramaturgo, poeta y escritor de cuentos uruguayo[1†][2†]. Nacido en Salto, Uruguay, Quiroga pasó la mayor parte de su vida en Argentina[1†][3†]. Es reconocido por su imaginativa representación de la lucha de humanos y animales por sobrevivir en la selva tropical[1†][4†][1†][2†]. Sus historias a menudo utilizaban lo sobrenatural y lo extraño, y también destacaba en la representación de la enfermedad mental y los estados alucinatorios[1†][4†][1†]. Su influencia se puede ver en el realismo mágico latinoamericano de Gabriel García Márquez y el surrealismo posmoderno de Julio Cortázar[1†].

Primeros años y educación

Horacio Quiroga nació el 31 de diciembre de 1878 en Salto, Uruguay, como el sexto hijo y segundo hijo de Prudencio Quiroga y Pastora Forteza, una familia de clase media[1†]. Su padre había estado trabajando durante 18 años como jefe del Viceconsulado Argentino[1†]. Trágicamente, cuando Quiroga tenía apenas dos meses y medio de edad, su padre disparó accidentalmente un arma que llevaba en sus manos y murió como resultado[1†].

Quiroga completó sus estudios en Montevideo, la capital de Uruguay[1†]. Estudió en el Colegio Nacional y también asistió al Instituto Politécnico de Montevideo para su formación técnica[1†][5†]. Desde muy joven, mostró un gran interés en una variedad de temas y actividades, incluida la literatura, la química, la fotografía, la mecánica, el ciclismo y la vida campestre[1†]. En esta época, fundó el Club Ciclista Salto y logró el notable logro de viajar en bicicleta desde su ciudad natal hasta Paysandú, una distancia de 120 kilómetros[1†].

Mientras estudiaba y trabajaba, colaboró con publicaciones como La Revista y La Reforma, mejorando su estilo y haciéndose un nombre[1†]. Durante el Carnaval de 1898, el joven poeta conoció a su primer amor, una chica llamada Mary Esther Jurkovski, quien inspiraría dos de sus obras más importantes: "Las sacrificadas" (1920) y "Una estación de amor" (1912)[1†].

Desarrollo profesional y logros

Después de sus viajes por Europa durante su juventud, Quiroga pasó la mayor parte de su vida en Argentina, viviendo en Buenos Aires y haciendo frecuentes viajes a San Ignacio en la provincia selvática de Misiones[4†]. Estos viajes proporcionaron el material para la mayoría de sus cuentos[4†]. Fue periodista durante la mayor parte de su vida, brevemente maestro y juez de paz[4†].

Las primeras obras de Quiroga, como la colección de prosa y verso "Los arrecifes de coral" (1901), muestran su imitación de los dispositivos literarios de moda en ese momento[4†]. Sin embargo, pronto encontró su propia dirección en el cuento[4†]. Al principio fue influenciado por escritores del siglo XIX: desde Estados Unidos, las visiones macabras de Edgar Allan Poe, y desde Inglaterra, los entornos selváticos de los relatos de Rudyard Kipling[4†].

Explorando su visión de la vida como una lucha interminable por la supervivencia, Quiroga representó lo primitivo y lo salvaje con imágenes exóticas en colecciones como "Cuentos de la selva" (1918) y "La gallina degollada y otras cuentos" (1925)[4†]. Su obra generalmente reconocida como su obra maestra, "Anaconda" (1921), retrata en varios niveles -realista, filosófico y simbólico- las batallas de las serpientes en la selva tropical, la anaconda no venenosa y la víbora venenosa[4†].

La preocupación de Quiroga por el cuento como género lo llevó a publicar el influyente "Decálogo del perfecto cuentista". Aunque tal vez en tono de broma, sus "mandamientos" predicaban lo que sus propios cuentos ejemplificaban: un modelo de perfección para los escritores latinoamericanos[4†].

Primera publicación de sus principales obras

La carrera literaria de Horacio Quiroga estuvo marcada por una variedad de obras que mostraron su capacidad para explorar la condición humana y la lucha por la supervivencia. Sus primeras obras, como la colección de prosa y verso "Los arrecifes de coral" (1901), muestran la imitación de Quiroga de los dispositivos literarios de moda en ese momento[4†]. Sin embargo, pronto encontró su propia dirección en el cuento, influenciado por las visiones macabras de Edgar Allan Poe y los entornos selváticos de los relatos de Rudyard Kipling[4†].

Las obras más significativas de Quiroga incluyen:

La preocupación de Quiroga por el cuento como género lo llevó a publicar el influyente "Decálogo del perfecto cuentista". Aunque tal vez en tono de broma, sus "mandamientos" predicaban lo que sus propios cuentos ejemplificaban: un modelo de perfección para los escritores latinoamericanos[4†].

Análisis y Evaluación

La obra de Horacio Quiroga se compara frecuentemente con la de Edgar Allan Poe, debido a su enfoque en lo macabro y lo sobrenatural[8†]. Sin embargo, las historias de Quiroga son únicas, a menudo ambientadas en la selva y explorando la lucha por la supervivencia[8†].

Las historias de Quiroga son muy apreciadas por su pulida y consumada artesanía[8†]. Sus narrativas son conocidas por su precisión y belleza, incluso cuando se traducen a otros idiomas[8†][9†]. Sus historias se prestan más al disfrute del lector que a la crítica literaria[8†].

La obra de Quiroga refleja una profunda comprensión de la condición humana, así como un profundo aprecio por el mundo natural[8†]. Sus historias a menudo exploran el conflicto entre el intelectual cultivado y refinado y el ser primitivo gobernado por el instinto y las leyes de la naturaleza[8†][9†].

La influencia de Quiroga en la literatura latinoamericana es significativa. Se le considera uno de los escritores de cuentos más destacados y ampliamente leídos en la historia de la literatura hispanoamericana[8†]. Su obra ha tenido un impacto duradero, influenciando a escritores posteriores como Jorge Luis Borges y Julio Cortázar[8†].

A pesar del interés crítico en Quiroga disminuyendo durante las eras de Borges y post-Borges, la popularidad del escritor uruguayo entre los lectores no lo hizo[8†]. Esto habla del atractivo perdurable de las historias de Quiroga, que continúan cautivando a los lectores con su exploración del amor, la locura, la muerte y la lucha implacable por la supervivencia[8†].

Vida Personal

La vida personal de Horacio Quiroga estuvo marcada por una serie de eventos trágicos. Su padre murió en un accidente de caza cuando Quiroga tenía solo tres meses de edad[10†]. Más tarde en su vida, accidentalmente disparó y mató a uno de sus mejores amigos mientras limpiaba un arma[10†][5†]. Estos incidentes tuvieron un profundo impacto en Quiroga, influenciando su interés por la muerte y lo monstruoso[10†].

La vida familiar de Quiroga también estuvo llena de tragedia. Su padrastro y una de sus dos esposas se suicidaron[10†][5†]. A pesar de estas dificultades personales, Quiroga continuó produciendo importantes obras literarias, demostrando su resistencia y dedicación a su oficio.

Quiroga pasó la mayor parte de su vida en Argentina, viviendo en Buenos Aires y viajando frecuentemente a San Ignacio en la provincia selvática de Misiones[10†][4†]. Estos viajes proporcionaron el material para muchas de sus historias[10†][4†]. Trabajó como periodista durante la mayor parte de su vida y brevemente ejerció como maestro y juez de paz[10†][4†].

Conclusión y Legado

El legado de Horacio Quiroga es significativo en la literatura latinoamericana. Su representación imaginativa de la lucha de humanos y animales por sobrevivir en la selva tropical le valió el reconocimiento como maestro del cuento corto[4†][1†]. Sus historias, que a menudo retratan enfermedades mentales y estados alucinatorios, han influido en maestros posteriores del siglo XX como el escritor estadounidense William Faulkner[4†].

La obra de Quiroga también ha tenido un profundo impacto en el realismo mágico latinoamericano, influenciando a autores como Gabriel García Márquez y el surrealismo posmoderno de Julio Cortázar[4†][1†]. Su preocupación por el cuento como género lo llevó a publicar el influyente "Decálogo del perfecto cuentista"[4†]. Este trabajo, que tal vez fue escrito en tono de broma, predicaba lo que sus propios cuentos ejemplificaban: un modelo de perfección para los escritores latinoamericanos[4†].

A pesar de las tragedias que marcaron su vida personal, la resiliencia y dedicación de Quiroga a su oficio quedaron evidentes en su cuerpo sustancial de trabajo. Sus historias continúan siendo leídas y estudiadas, y su influencia se puede ver en las obras de muchos escritores latinoamericanos contemporáneos[4†][1†].

La vida y obra de Quiroga reflejan el abrumador sentido de futilidad que finalmente lo llevó a suicidarse en un hospital de caridad[4†]. Sin embargo, su legado perdura, no solo en sus propias obras sino también en las obras de los muchos escritores que influenció[4†][1†].

Información Clave

Referencias y Citas:

  1. Wikipedia (English) - Horacio Quiroga [website] - link
  2. Pantheon - Horacio Quiroga Biography - Uruguayan short story writer, playwright, and poet. 1878 - 1937 [website] - link
  3. Encyclopedia.com - Horacio Quiroga [website] - link
  4. Britannica - Horacio Quiroga: Uruguayan writer [website] - link
  5. SunSigns - Horacio Quiroga Biography, Life, Interesting Facts [website] - link
  6. ActualidadLiteratura - Biography and works of Horacio Quiroga, the master of stories. [website] - link
  7. Prabook - Horacio Quiroga (February 31, 1878 — February 19, 1937), Uruguayan writer, author [website] [archive] - link
  8. eNotes - Horacio Quiroga Analysis [website] - link
  9. Yale-New Haven Teachers Institute - 85.04.02: Horacio Quiroga: the Poe of Latin America [website] - link
  10. Encyclopedia.com - Quiroga, Horacio (1878–1937) [website] - link
  11. Infogalactic - Horacio Quiroga [website] - link
  12. Infoplease - Quiroga, Horacio [website] - link
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